BIOGRAFÍA PÉREZ-VARGAS
Félix, nació en Sevilla el 1 de febrero de 1917, hijo de Carmen y de José. Fue el mayor de 7 hermanos.
En el año 1943, se casó con Carmen, natural de Baza (Granada), de cuyo matrimonio nacieron 5 hijos.
Murió en Madrid el 11 de junio de 1987.
Desde muy temprana edad destacó por su increíble habilidad para el dibujo, siendo muy significativa la facilidad con que sacaba los rasgos más indicativos de las caras que desde niño le gustaba dibujar
Su gran vocación fue siempre la pintura, especialmente el retrato y el desnudo. Aunque también realizó durante su carrera artística algunas esculturas, cuadros de composición de, paisajes, marinas, bodegones…
Entre sus hobbies se encontraba la poesía que fue escribiendo en las distintas etapas de su vida y, muy en especial, cuando algo impresionaba su sensibilidad de artista, ya fueran personas o sitios por los que iba pasando.
Era hombre de una extrema sencillez, simpatía y afectividad.
Su actividad profesional empezó como militar en el Ejército del Aire. Como su mayor afición seguía siendo el dibujo y la pintura, compaginaba ambas actividades, llegando a retratar en esa época a sus jefes y compañeros, siendo éstos, junto a sus amigos quienes le animaron a abandonar la carrera militar y dedicarse de lleno a la pintura.
Así pues, en la década de los años 50, estando ya casado y con hijos, estudió Bellas Artes en Granada, ampliando dichos conocimientos con el curso de “Pintura Decorativa y Figura del Natural” con el profesor y gran pintor Gabriel Morcillo, personaje al que admiraba y del que siempre pensó que “aprendería mucho” estableciéndose entre ellos una excelente amistad.
En el retrato llegó a depurar tanto su técnica y facilidad que, a los pocos años de su carrera artística, ya no necesitaba dibujar el boceto, sino que realizaba sus trabajos directamente al óleo.
Era considerado por los pintores de su época, así como por los críticos de arte, como un gran retratista capaz de plasmar en el lienzo la expresividad de los ojos, la personalidad y los rasgos más característicos de la persona.
Realizó retratos a lo largo de su vida, por toda la geografía española, sobre todo, en Madrid, Bilbao, Cataluña, Galicia, Andalucía, y en el extranjero en Portugal y Brasil.
Fueron innumerables los retratos que realizó y el boca a boca hizo que su actividad fuera continua. Por estos motivos, nunca quiso trabajar con marchantes y fueron pocas las exposiciones y entrevistas que hizo, lo que repercutió para que nunca llegara a tener el reconocimiento mediático merecido.
Fueron numerosas las personas que posaron para él, pertenecientes a toda clase social y profesional, como gentes de la nobleza, artistas, médicos, abogados, juristas, etc.. Llegando con muchos de ellos a mantener una buena amistad y, como él decía “cada retrato nuevo es una nueva amistad en mi vida".
Otras frases que decía con frecuencia respecto a su trabajo eran: "tendría que ser yo el que pagara por cada retrato que hago" o "soy el hombre más felíz de la tierra, por poderme dedicar a lo que realmente me gusta".
En los años 50 fijó su residencia en Madrid junto a su familia, ciudad en la que comienza realmente su andadura profesional dentro de la pintura, realizando numerosos retratos, entre ellos :
- Al Generalísimo Francisco Franco y a su nieto Francisco. Dada la apretada agenda del Generalísimo para posar, le dio los últimos retoques en su estudio por fotografía, siendo más tarde, recibido en Audiencia por el Caudillo, para la entregas de dichos retratos.
- José Luis Solanguren, gran restaurador y propietario de varios restaurantes, en Madrid y Sudamérica y a su esposa.
- Chipiruca de Laiglesia, hija del director de la antigua revista “La Codorniz” Álvaro de Laiglesia.
- Juan José Navajas, fiscal granadino, con el que mantuvo, junto a sus esposas, una estrecha amistad.
- Francisco Ruíz Jarabo, presidente del Tribunal de Cuentas, .
- José Zambalamberri Gayo, presidente del Tribunal Central de Trabajo, José Zambalamberri Gayo
- Carlos Iniesta Cano, director de la Guardía Civil,
- Díez Alegría, director de la Guardia Civil y antecesor del anterior.
- Elena Espejo, artista de renombre público en aquella época.
También realizó una copia al natural de la "Maja Desnuda" de Goya en el Museo del Prado que, a juicio de pintores y críticos, fue considerada como la mejor copia que había salido del Museo. También realizó otras copias de: La Venus del Espejo; El Niño de Vallecas y otros.
En esos años también pasó largas estancias en Lisboa (Portugal), donde mucha gente que posó para sus pinceles, entre ellos:
- Los Condes de Barcelona, D. Juan de Borbón y Dña. María de las Mercedes, abuelos del actual rey de España, D. Felipe VI, estableciéndose entre ellos una gran admiración y amistad. Entre los recuerdos entrañables del artista figura una fotografía dedicada de los Condes al finalizar los cuadros como testimonio de gratitud.
- Varios miembros de la familia Espírito Santo, propietarios de la principal banca portuguesa de aquél entonces.
- Al descendiente del Marques de Pombal, Sebastian Pombal.
- A D. Antonio Infante da Camara.
Tuvo una repercusión importante los retratos realizados al inicio de su carrera en Cádiz, Jerez de la Frontera y Puerto de Santamaría. Fueron muchas las veces que las visitó, realizando numerosos retratos, entre ellos a los grandes productores de las bodegas Osborne y Domecq.
En los años 70, viajó en dos ocasiones a Brasil, pasando largas temporadas en Sao Paulo y Río de Janeiro.
En ambas ciudades brasileñas fue entrevistado en periódicos, radio y televisión teniendo una gran repercusión acontecimiento que le permitió darse a conocer de forma muy rápida e intensa por la calidad y fuerza de los retratos y personajes a los que iba retratando, como:
- Hebe Camargo la presentadora de televisión, cantora y actriz, considerada como la “Rainha da Televisao Brasileira".
- Raulita Odriozola, poetisa de gran prestigio.
En Río de Janeiro, fue invitado a una Fiesta conmemorativa, por la creación de Brasilia, como capital de Brasil. En esta fiesta, tuvo la ocasión de conocer a numerosas personalidades entre ellas, a la también pintora retratista Betsy Westendorp, con la que siguió teniendo en España una buena amistad profesional.
Debido a su enfermedad, el artista no pudo volver a estas tierras brasileñas para cumplir los muchos compromisos pendientes que dejó.
Este artista, de gran relieve en su época, sigue valorado por los que lo conocieron o adquirieron sus pinturas como un gran retratista.
Siendo ahora prácticamente desconocido por el enfoque que dio a su actividad laboral, es causa de que los que le conocimos y pudimos disfrutar de su manera de ser y de su arte, queramos dejar un gran recuerdo de lo que en su vida fue como pintor y persona, querido por todos.
Todo el agradecimiento de la familia a su nieto Javier por su iniciativa de esta página web, como recuerdo a nuestro padre y abuelo. GRACIAS .